Problemas hereditarios, uso de calzado inadecuado y sobrepeso son algunas de las causas que originan deformaciones y trastornos físicos en los pies.
El médico podólogo Miguel Ortiz señaló que el pie está diseñado para caminar sobre grama, grava, arena, cascajo y gravilla, no sobre superficies rígidas como los pisos, el pavimento o el cemento.
Esta inadecuación, si no se toman las precauciones debidas, trae como consecuencia alteraciones en la pisada.
Un zapato incómodo, aseguró, es el principal culpable de las anormalidades que se presentan en los pies. Y de estas, los callos y los juanetes son las más usuales y las peor tratadas. Los pies son el soporte del cuerpo, por lo que se debe tener sumo cuidado con ellos.
Los callos
También conocidos como hiperqueratosis, estas acumulaciones de piel aparecen como respuesta de protección frente a una fricción o presión constante.
Una callosidad mal tratada o descuidada puede traer como consecuencia fisuras en el talón del pie, conocidas comúnmente como pie de campesina, que en casos extremos desembocan en una osteomielitis, que es una infección en el hueso o una infección bacteriana.
De acuerdo con el podólogo, los callos se producen por tres razones: la primera es el uso de un calzado inadecuado; la segunda es tener una mala pisada, es decir, tener un pie plano o con mucho puente, y la tercera es el sobrepeso.
“Tratamos al pie como una arepa, candela por arriba producto del sobrepeso, candela por abajo, con la rigidez del cemento y la ‘talvia’ de las calles y candela a los lados con el uso de un zapato incómodo”, explicó Miguel Ortiz.
Los callos son muy mal manejados por la población en general. Procedimientos para eliminarlos tales como la piedra pómez, la lija o el guayo solo lo agravan debido a que el polvillo que se desprende al lijarlo se incrusta en la segunda capa de la piel, llamada dermis, causando que el organismo se defienda de este aparente cuerpo extraño produciendo más callosidad.
“A veces pienso que las mujeres creen que los pies son carros, ¿cómo les quitan el ferre a los carros?, lijándolos”, bromeó Ortiz.
Para tratar los callos, lo primero que hay que averiguar son las causas que los producen. Con este fin, se realizan estudios para determinar dónde hay más presión.
Sabiendo esto, se retira el callo con un bisturí y se trata con crema humectante y una plantilla.
Los juanetes
Cuando se desplaza el hueso o el tejido de la articulación del dedo gordo o en el meñique del pie hacia un lado, se produce un juanete o Hallux Valgus.
Este desplazamiento fuerza al dedo a doblarse hacia los otros creando un bulto de hueso frecuentemente doloroso.
Como esta articulación soporta gran parte del peso del cuerpo al caminar, los juanetes pueden ser extremadamente dolorosos si no se tratan. El podólogo indicó tres causas que originan estas deformaciones: la herencia, el uso de zapatos con punta estrecha, muy altos o pequeños y hacer punta en el ballet. Además, golpear la pelota de futbol con los dedos y usar tacones desde niña puede originar un desplazamiento de la articulación.
Existen dos tipos de juanetes: el flexible y el rígido.
“Ahora bien, no todos los juanetes se operan. Esto va a depender del grado de la deformación. Si es muy grande, se practican cirugías no invasivas como la artroscopía y a los 21 días ya se está sano. Si el problema no es grave, se corrige usando plantillas, un corrector de juanetes de día y de noche y con ejercicios”. MAS
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