La falta de práctica de ambos idiomas durante el verano para los niños bilingües puede afectar las destrezas en lectura y lenguaje, situación que los padres pueden ayudar a contrarrestar al incentivar a sus hijos a practicarlos a través de diferentes actividades.
De acuerdo con un informe citado por la Asociación Americana del Habla, Lenguaje y Audición (ASHA), la interrupción de la práctica continua y enseñanza académica del idioma puede hacer que se experimente cierta regresión.
La investigación de Johns Hopkins University, titulada "Lasting Consequences of the Summer Learning Gap", halló además que aquellos estudiantes que aprenden inglés como segundo idioma y que provienen de hogares de escasos recursos son más vulnerables a atrasarse en sus destrezas de lectura y lenguaje durante las vacaciones de verano.
"Muchos niños de escasos recursos, tienen como todos lo niños de todo los niveles socioeconómicos el potencial para desarrollar sus destrezas de lenguaje; sin embargo, una gran mayoría de sus padres tienen que trabajar muchas horas y no tienen la oportunidad de estimular el lenguaje", dijo a Efe Margarita Vigas, patóloga del lenguaje y miembro de ASHA.
De acuerdo con Vigas, la falta de recursos no debe ser un impedimento y por ello es importante que los padres brinden a los niños opciones para practicar y enriquecer el lenguaje durante el verano.
La experta recomienda aprovechar actividades cotidianas, como un viaje al supermercado, para enseñar palabras nuevas en español al menor y ampliar su vocabulario.
"Es importante crear vocabulario y conceptos desde muy temprano, aún antes de que sepan leer y para ello se puede aprovechar cada actividad, desde que se levantan hasta que se acuestan para estimular el lenguaje", afirmó. MAS
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