LAS FIESTAS DE 15 AÑOS DESPIERTAN TODAVÍA LA ILUSIÓN Y ALEGRÍA DE LAS JOVENCITAS
Noticia para quienes pensaban que las fiestas de 15 años estaban desfasadas: esta celebración pervive ¡y de qué manera!
Es cierto que las adolescentes más prácticas prefieren recibir dinero contante y sonante para darse sus gustos, que las aventureras terminan convenciendo a sus padres de que no hay mejor regalo que un crucero por el Caribe en compañía de otras quinceañeras, mientras las más sociables no imaginan ese día sin sus amigas y se las llevan a un hotel de playa, pero la gran celebración en que la festejada se convierte en estrella por un día no pasa de moda.
Para Nerys Díaz, directora ejecutiva de Gatsby Dominicana y “fifteen planner”, la razón es simple: una fiesta, además de toda la ilusión que genera tanto en la festejada como en sus padres, brinda la oportunidad de reunir en pleno a la familia y los amigos a fin de celebrar que la otrora niña de la casa se está convirtiendo en mujer.
¡Felices 15! ¡Felices 15! Aunque no se trate ya de una presentación en sociedad, las familias no se toman a la ligera la organización de la fiesta de 15 años, cuya envergadura y costo puede llegar a equipararse con los de una boda.“Es un evento con todos los ‘powers”, comenta Nerys Díaz, directora ejecutiva de Gatsby Dominicana y “fifteen planner”, cuya empresa realiza desde ayer y hasta hoy, en Bella Vista Mall, la feria Expo Quinceañera.
Un repaso a los servicios que se deben contratar permite comprender por qué, como dice Díaz, los preparativos tienen que iniciarse con al menos nueve meses de antelación. Local, decoración, bufé, bebidas, música, vestuario, coreografía, fotografía y video, entre otros detalles, requieren tiempo y atención. Y si la fiesta será temática, como ahora se estila, ese tiempo y atención ñademás del dineroñ marcan la diferencia.
“Tú puedes tener excelentes ideas ñadvierte Díazñ, pero, si no hay presupuesto, ahí quedaron”.
De ahí que la fiesta temática (tienen gran éxito las basadas en películas famosas, temas marinos, culturas exóticas) sea un lujo que sólo pueden darse las chicas de clase media-alta hacia arriba.
VestuarioComo una novia con su atuendo, la quinceañera espera sentirse hermosa y a gusto con su trajeÖ o sus trajes. Hoy las muchachas lucen varios cambios de vestuario durante la celebración: el primero para bailar el vals (sí, “Tiempo de vals”, de Chayanne), el segundo para la coreografía especial que ejecuta junto a sus damas y chambelanes, y, para completar, un tercero para disfrutar el resto de la velada.
Clara Díaz de Santana, propietaria Miss Teen Atelier, tiene 17 años vistiendo quinceañeras, tarea nada sencilla si se toma en cuenta que las adolescentes no siempre saben qué quieren. Excepto, asegura, en lo que respecta al color: nada del rosadito pastel con que han pintado sus dormitorios o las han vestido desde chiquititas. Mejor algo de fucsia, verde, azul, amarillo o rojo.
El otro día, incluso, Díaz de Santana recibió una joven clienta que, pensando en la cercanía de Halloween, deseaba añadir a su vestido un toque de misterioso negro.
Los diseños, contario a los colores, no varían mucho. Se destacan los corsés adornados con brillo y amplias faldas de tul o abullonadas. Las festejadas más atrevidas escogen trajes cortos. Para preservar el glamur, al vestidito se le puede añadir una cola removible.
Si el vestido será alquilado, confeccionado a la medida en el atelier de un diseñador u ordenado por catálogo, todo dependerá del presupuesto y la preferencia de la joven y su familia.
Por supuesto que, como recuerda Díaz de Santana, el alquiler es la opción más práctica y económica: “Nada más se lo va a poner una sola vez”.
UNA ETAPA DE TRANSICIÓN
Cuéntese o no con el apoyo de un “fifteen planner”, personaje que sin duda facilita las cosas, los detalles accesorios (ropa, decoración, etcétera) pueden robarle algo de atención a lo primordial, es decir, a la transición por la que atraviesa la quinceañera.
Nerys Díaz comenta que la fiesta de 15 años tiene sus momentos emotivos durante los cuales suele haber algunas ño muchasñ lágrimas. Esos instantes (el video con la biografía de la muchacha es un ejemplo) tienen su impacto.
También lo tiene la misa de acción de gracias que se realiza en la mañana del día de la fiesta, costumbre norteamericana que, según Díaz, los dominicanos han adoptado recientemente.
Pero, aparte de eso, es recomendable reunirse en familia y conversar.
“Es un cambio de etapa y eso trae consigo compromisos, deberes, obligaciones, no solamente derechos. Es una forma de llamar la atención a la quinceañera para que comience a ver la vida desde un plano diferente”, expresa Díaz.
Es cierto que las adolescentes más prácticas prefieren recibir dinero contante y sonante para darse sus gustos, que las aventureras terminan convenciendo a sus padres de que no hay mejor regalo que un crucero por el Caribe en compañía de otras quinceañeras, mientras las más sociables no imaginan ese día sin sus amigas y se las llevan a un hotel de playa, pero la gran celebración en que la festejada se convierte en estrella por un día no pasa de moda.
Para Nerys Díaz, directora ejecutiva de Gatsby Dominicana y “fifteen planner”, la razón es simple: una fiesta, además de toda la ilusión que genera tanto en la festejada como en sus padres, brinda la oportunidad de reunir en pleno a la familia y los amigos a fin de celebrar que la otrora niña de la casa se está convirtiendo en mujer.
¡Felices 15! ¡Felices 15! Aunque no se trate ya de una presentación en sociedad, las familias no se toman a la ligera la organización de la fiesta de 15 años, cuya envergadura y costo puede llegar a equipararse con los de una boda.“Es un evento con todos los ‘powers”, comenta Nerys Díaz, directora ejecutiva de Gatsby Dominicana y “fifteen planner”, cuya empresa realiza desde ayer y hasta hoy, en Bella Vista Mall, la feria Expo Quinceañera.
Un repaso a los servicios que se deben contratar permite comprender por qué, como dice Díaz, los preparativos tienen que iniciarse con al menos nueve meses de antelación. Local, decoración, bufé, bebidas, música, vestuario, coreografía, fotografía y video, entre otros detalles, requieren tiempo y atención. Y si la fiesta será temática, como ahora se estila, ese tiempo y atención ñademás del dineroñ marcan la diferencia.
“Tú puedes tener excelentes ideas ñadvierte Díazñ, pero, si no hay presupuesto, ahí quedaron”.
De ahí que la fiesta temática (tienen gran éxito las basadas en películas famosas, temas marinos, culturas exóticas) sea un lujo que sólo pueden darse las chicas de clase media-alta hacia arriba.
VestuarioComo una novia con su atuendo, la quinceañera espera sentirse hermosa y a gusto con su trajeÖ o sus trajes. Hoy las muchachas lucen varios cambios de vestuario durante la celebración: el primero para bailar el vals (sí, “Tiempo de vals”, de Chayanne), el segundo para la coreografía especial que ejecuta junto a sus damas y chambelanes, y, para completar, un tercero para disfrutar el resto de la velada.
Clara Díaz de Santana, propietaria Miss Teen Atelier, tiene 17 años vistiendo quinceañeras, tarea nada sencilla si se toma en cuenta que las adolescentes no siempre saben qué quieren. Excepto, asegura, en lo que respecta al color: nada del rosadito pastel con que han pintado sus dormitorios o las han vestido desde chiquititas. Mejor algo de fucsia, verde, azul, amarillo o rojo.
El otro día, incluso, Díaz de Santana recibió una joven clienta que, pensando en la cercanía de Halloween, deseaba añadir a su vestido un toque de misterioso negro.
Los diseños, contario a los colores, no varían mucho. Se destacan los corsés adornados con brillo y amplias faldas de tul o abullonadas. Las festejadas más atrevidas escogen trajes cortos. Para preservar el glamur, al vestidito se le puede añadir una cola removible.
Si el vestido será alquilado, confeccionado a la medida en el atelier de un diseñador u ordenado por catálogo, todo dependerá del presupuesto y la preferencia de la joven y su familia.
Por supuesto que, como recuerda Díaz de Santana, el alquiler es la opción más práctica y económica: “Nada más se lo va a poner una sola vez”.
UNA ETAPA DE TRANSICIÓN
Cuéntese o no con el apoyo de un “fifteen planner”, personaje que sin duda facilita las cosas, los detalles accesorios (ropa, decoración, etcétera) pueden robarle algo de atención a lo primordial, es decir, a la transición por la que atraviesa la quinceañera.
Nerys Díaz comenta que la fiesta de 15 años tiene sus momentos emotivos durante los cuales suele haber algunas ño muchasñ lágrimas. Esos instantes (el video con la biografía de la muchacha es un ejemplo) tienen su impacto.
También lo tiene la misa de acción de gracias que se realiza en la mañana del día de la fiesta, costumbre norteamericana que, según Díaz, los dominicanos han adoptado recientemente.
Pero, aparte de eso, es recomendable reunirse en familia y conversar.
“Es un cambio de etapa y eso trae consigo compromisos, deberes, obligaciones, no solamente derechos. Es una forma de llamar la atención a la quinceañera para que comience a ver la vida desde un plano diferente”, expresa Díaz.

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